viernes, 21 de octubre de 2022

A nacionalizar llaman…

 
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Buena-politica
 

Cuando la mano viene mala, los más fieros defensores del neoliberalismo se pasan el dogma por el Arco de Augusto. Lo importante es el negocio, el lucro, el control de los mercados. Si alguna potencia competidora se presenta en el horizonte... se hace como hizo Esparta ante Atenas: se declara la guerra. Es lo que hacen los EEUU, seguidos como perros falderos por la Unión Europea, su Protectorado.


F35

F-35, de Lockheed Martin


A nacionalizar llaman…


Escribe Luis Casado


Atento el personal, lo que viene no es aconsejable para los menores de edad mental.

El mundo discurría plácido, en plena bonhomía, a la manera de una merecida siesta dominical después del futbolito matinal y un asado en plan churrasco, regado como se debe con un tinto de chuico tan oloroso de sus cepas como cárdeno de su tinte.

La Unión Europea, al decir del asopado Josep Borrell, vivía en una suerte de jardín a la francesa, limpio y ordenadito frente a la jungla exterior (las palabras en itálicas son de Borrell). La inflación había desaparecido del horizonte, y un saludable crecimiento económico construido sobre dos formidables pilares descritos por el mismo Borrel, –la energía barata rusa y un inmenso mercado chino abierto de par en par–, auguraba un porvenir luminoso, cielos despejados y un clima primaveral. ¡Alabao!

¿Cómo es que de repente entramos en una nueva crisis que provoca escasez, anuncia más desempleo y pobreza de un lado y más concentración de la riqueza del otro?

domingo, 9 de octubre de 2022

Lira Popular Virtual.

 





SÉVER LA ODNUM LED ARTO

O a buen entendedor pocas palabras. Que aproveche.

¿Es que así termina todo?
La verdá ’es que no lo sé:
la mosca cuida la red,
la oveja defiende al lobo.
El sabio pasa por bobo
y el tonto parece listo;
el finado dice: ¡existo!,
desde su trono en la tumba.
La calma del viento zumba,
y yo, luchando, desisto.

El bicho en la telaraña
cree estar de vacaciones;
el mudo dice sermones
al sordo que asa castañas.
El mimo, sin musarañas,
declama una seguidilla;
la mesa sobre la silla
y la heladera en el baño;
los meses duran un año
y el justo vive en capilla.

Sobre el pie de la balanza
la chuecura hace equilibrio;
un ciego limpiando vidrios,
en una escalera danza.
El vicio pide templanza
y la virtud dice: paso.
El amor nos da un huascazo
y el olvido una caricia;
y el que ha pedido justicia 
resucita de un hachazo.

Obedece el soberano,
el mandado manda más;
el Presi da marcha atrás
aunque le doblen la mano.
Hoy día pasó un fulano
que vendía hoyos pa queso;
traía sopa pa hueso
y carbón de pan tostado;
decía: soy diputado
y represento al Congreso.

Así es el mundo al revés:
no tiene pies ni cabeza;
la casa cabe en mi pieza
y yo me acuesto de pie.
Tengo un espejo al verrés,
y un cerrojo que no cierra;
la paz vive haciendo guerras,
los tanques tiran guirnaldas;
mi enemigo me respalda,
si me sepulta la tierra.


JORGE LILLO / 9 DE OCTUBRE DE 2022

Un 8 de Octubre ... en Bolivia.

 


 Un 8 de Octubre ... en Bolivia.




Qué hermosura de versos, qué belleza de palabras hay en ese canto. La música, los versos y las palabras estremecen.
Hace falta estremecer así los ánimos, el espíritu de millones, las conciencias despertarlas ..., y lanzarse a todas las más justas conquistas ¡ Hace falta !

Ejemplos como ese, y como otros hubo.
La necesidad hace al deber.

Carlos Poblete Ávila,
Profesor de Estado.

Chile, octubre 8 de 2022 /.

martes, 13 de septiembre de 2022

Lira Popular Virtual

 





LA DEL CONDORITO
En la que se comenta una singular historieta 
que ya no hace reír a nadie… y no es chiste.

¡Exijo una explicación!
–como dice Condorito–
¿qué pasó en el plebiscito
de Nueva Constitución?
Yo no encuentro la razón
aunque trato, le aseguro:
consulto los datos duros
del Archivo Nacional
y el estilo emocional
del filósofo Carcuro.

¡No se preocupe, compadre!
–como dice el buen don Chuma–
Tése callao y consuma
aunque la cuenta no cuadre.
Amarrao con alambre
celebre este nuevo once
y ruegue que Julio Ponce
nos financie las reformas;
acuérdese que la norma
es poner cara de bronce.

¡Cállate ya, pajarraco!
–dice Pepe Cortisona–
o te hago una macrozona
pa que te aforren los pacos.
Ya pasó el viejo del saco,
se llevó al constituyente
y en estos días presentes,
maquillando el viejo fiasco,
corregirá todo el chasco,
por fin, la gente decente.

¡Que muera el roto Quezada!
–dice el perro incontinente–
basta de chusma insolente
que se sintió empoderada.
La oposición, desatada,
–y en eso no hay ni un misterio–
decide los ministerios,
obedece el presidente,
y santigua, nuevamente,
el Diablo en el baptisterio.

Pelotillehue se ubica
cerquita de Buenas Peras;
desde la opuesta ribera
el riquerío practica.
Gobierno-padre-Gatica,
epata –como Jesús–
retrotrayendo a la luz
a la anterior corruptela:
los sube a la carretela
y remoza el arcabuz.

Acaba aquí la historieta
–porque pa historia no alcanza–
con la pregunta que cansa:
¿pa qué fue la pataleta?
Triste chiste, se completa
con esta constatación:
la nueva Constitución
se fue al tarro’e la basura
y al final de esta escritura
los saludo con un ¡Plop!

POSDATA A LA TIRA CÓMICA

También la Concertación,
con sus antiguos secuaces,
solapados y tenaces
fomentan la confusión.
Sin ganar una elección,
regresaron del abismo
–con su eterno solipsismo–
a ocuparse del gobierno.
Agonizante, el enfermo
se martiriza a sí mismo.



JORGE LILLO / 11 DE SEPTIEMBRE DE 2022



lunes, 8 de agosto de 2022

II Congreso de Folclor Hispanoamericano Oreste Plath 2022.

 Los 115 afios de Oreste Plath y el anhelo de un museo para el folclor .

 El diseño de un espacio que lleve el nombre del investigador y releve tradiciones, oralidades y patrimonios se encuentra en marcha. En tanto, un congreso la semana entrante pone otra vez a la vista su figura y su legado.

Era un chileno de traje y corbata de lunes a domingo, como dictaba el canon de su época.  Vestido así, Cesar Octavio Müller Leiva más conocido por Oreste Plath...



lunes, 1 de agosto de 2022

"Una ancha ventana" columna de Daniel Matamala.



 "Una ancha ventana" 

Columna de Daniel Matamala
La Tercera, domingo, 31 de julio de 2022

Hace medio siglo, en Chile se hizo una locura: confiar en el apetito cultural y el intelecto de su gente.
Un país pobre, con sólo 43% de cobertura en educación media y 11% de analfabetismo, emprendió el experimento quijotesco de masificar la venta de libros.
Y fue un éxito increíble.

Desde el 22 de agosto de 1972, cada martes, la editorial estatal Quimantú lanzó entre 30 mil y 100 mil ejemplares de sus “minilibros”, con cuentos de autores como Baldomero Lillo, Oscar Wilde y Arthur Conan Doyle. El proyecto no recibía subsidio estatal, pero se autofinanciaba gracias a su masividad. Los libros se vendían al mismo precio de una cajetilla de cigarros Hilton, y se repartían a través de quioscos y una flota de camiones-librerías que recorría los barrios populares.
“La gente andaba con sus libritos en la mano para leer en los buses. Era muy lindo el cariño que se despertó en los trabajadores por la cultura”, recordaba años más tarde el costarricense Joaquín Gutiérrez, arquitecto de un proyecto que murió tal como había nacido: un martes, un aciago martes de septiembre de 1973.




Pero su legado sigue vivo: muchas veces me ha tocado ver, en casas populares de distintos lugares de Chile, modestas bibliotecas en que sobresalen las llamativas portadas y el áspero papel en que se imprimían libros como El país de los ciegos, de H. G. Wells; las Rimas, de Gustavo Becquer, o mi favorito de niño, Las aventuras de El Salustio y El Trubico, de Alfonso Alcalde. Fueron más de tres millones 600 mil libros editados sólo en esa colección, atesorados por quienes se sintieron, por una vez en sus vidas, partícipes y no meros espectadores de eso que suele llamarse “cultura”.

Desde 1973, el libro volvería al lugar al que la cultura oficial lo ha relegado: un objeto suntuario para ser consumido en librerías de barrios selectos, por determinados grupos sociales. Hoy, según Fundación Vivienda, “no existen librerías ni bibliotecas en los lugares más vulnerables” de Santiago. Más del 95% de los habitantes de San Bernardo, Puente Alto y La Pintana no viven a distancia caminable de ningún punto de acceso a un libro, sea una biblioteca, una librería o incluso un supermercado que venda textos.

En 2007, el anuncio de un “Maletín literario”, para entregar libros a familias de escasos recursos, enfrentó feroz resistencia. Editoriales pelearon a cuchillazos por su tajada, escritores ventilaron sus egos heridos por la selección de los títulos e intelectuales levantaron las cejas. “Es un proyecto mediático y populista”, sentenció entonces Cristián Warnken.

Pero en 2022 de nuevo ocurrió lo inesperado. Se formaron largas filas, no para adquirir el último smartphone o las zapatillas de moda, sino para comprar un ejemplar del proyecto de nueva Constitución. LOM, que había publicado una tímida primera tirada de mil ejemplares, ya va por los 80 mil libros vendidos. El texto se compra en quioscos y calles, y cuando el gobierno comenzó a repartir ejemplares gratuitos, las filas para acceder a él se repitieron en todo el país.




De inmediato surgieron críticas políticas. Algunas son atendibles: que el Presidente Boric firme el libro está en una zona gris que la Contraloría haría bien en despejar. Otras son absurdas, como la queja de que imprimir libros es “poco ecológico” (¿los prohibimos, entonces?, ¿sacamos los diarios de circulación?), o el reclamo por el costo (módicos $ 642 por cada texto impreso y distribuido).
Pero el episodio relevó algo más profundo: la inquietud de cierta intelectualidad ante el fenómeno de una ciudadanía entusiasmada por leer.

La historiadora Lucía Santa Cruz hace ver que el texto es “incomprensible para la mayoría”, lo que les impediría descubrir el “sectarismo e intolerancia” que oculta. La cientista política Loreto Cox critica la idea de que “cual luteranos, cada cual se enfrente al texto sin mediación”, abundando en que “tampoco es claro que la ciudadanía esté ávida por inmiscuirse en un debate así de complejo”.
Cristián Warnken se pregunta si los chilenos contarán “con las herramientas de análisis y los conocimientos para descubrir las falencias y errores que este texto incluye”. Y se responde que por “lo paupérrimo de nuestra formación cívica y conocimiento histórico, y los bajos niveles de comprensión lectora, eso es poco probable”. Luego asimila la oposición a que se distribuyan textos con la “resistencia a la dictadura”, comparando una tiranía que quemaba libros con un gobierno democrático que los reparte.

¿Qué hay detrás de esta enconada resistencia a que los chilenos lean por sí mismos? Una mezcla de roteo a la inteligencia de las personas, con el miedo ante un vulgo capaz de leer por sí mismo, y tal vez -¡horror!- llegar a sus propias conclusiones.

La alusión a los luteranos es significativa: cuando Lutero tradujo la Biblia del latín al alemán, y animó a las personas a leerla, atacó el corazón del poder de la Iglesia Católica, que dominaba a sus fieles gracias a su posición autoasignada de mediadora entre ellos y la palabra de Dios. Si el Papa intentó destruir la Sola scriptura de Lutero, así costara décadas de guerras y millones de vidas, no fue por una diferencia teológica: fue para defender su dominio sobre sus fieles.

Tanto en el siglo XVI como en el siglo XXI, un pueblo que lee es una amenaza al poder. Es una ciudadanía que reflexiona y desarrolla su espíritu crítico. Algunos leerán el texto completo, otros sólo hojearán fragmentos. Muchos se motivarán para saber más, conversar sobre lo leído y escuchar las explicaciones de expertos. Algunos se formarán la convicción de votar Rechazo. Otros se inclinarán por el Apruebo.

Lo importante es que al leer, al tomarse unos minutos para examinar su conciencia a través de la lectura, no sólo ejercitarán su mente: también darán un paso para tomar las riendas de su destino.
A través de la lectura estarán abriendo, como decía la contratapa de uno de esos “minilibros” de Quimantú, “una ancha ventana hacia la vida”.

viernes, 1 de julio de 2022

Efemérides Culturales para Julio.

 Acá están las festividades o conmemoraciones de este mes de Julio 2022.




JULIO

                                 Foto Iglesia de San Francisco 1972. Al lado los Juegos Diana.


1572: Comienza la construcción de la iglesia de San Francisco, en la Alameda.

8 de Julio 1538: Por orden de su antiguo socio y compañero Francisco Pizarro, es ahorcado en prisión Diego de Almagro.

8 de julio de 1910: A los 84 años, muere el poeta y político Eusebio Lillo, autor de la letra de la canción nacional de Chile.

9 y 10 de julio de 1882: Combate de La Concepción. Día de la Bandera de Chile.

10 de julio de 1883: Combate de Huamachuco. Ultimo hecho de armas y fin de la Guerra del Pacífico.

12 de julio de 1904: Nace en Parral el notable poeta chileno y Premio Nobel de Literatura 1971, Pablo Neruda.

16 de julio: Año a año, en esta fecha se celebra la Fiesta de La Tirana, para honrar a la virgen en la Pampa del Tamarugal, norte de Chile.

19 de julio de 1910: Nace en Quemchi, Chiloé, Francisco Coloane, escritor y periodista chileno, Premio Nacional de Literatura en 1964.