CARTA ABIERTA AL
MINISTRO DE LA VIVIENDA CRISTIÁN MONKEBERG.
Santiago, 22 de marzo de 2020.
Estimado Sr. Ministro:
El estado de
catástrofe, como todos los estados excepción, otorga muchas atribuciones al
Estado para poder enfrentar las emergencias que se presentan.
Entre otras,
le permite girar fondos a fin de ejecutar cualquier tipo de obras con urgencia,
eliminando los trámites exigidos en tiempos normales.
Para
combatir la actual epidemia del Coronavirus que estamos enfrentando, todos
coinciden que el lavado acucioso de manos es el mejor antídoto. Pero ocurre que
en Chile tenemos en la actualidad unas 60.000 familias, es decir unos 200.000
compatriotas residiendo en campamentos, que carecen de provisión normal de agua
potable. La receta de lavarse las manos, es para ellos una burla. Más bien una
ofensa.
Le propongo
Sr. Ministro, aprovechar la actual coyuntura para realizar las obras que sean
necesarias a fin de instalar las redes que permitan el acceso de tan vital
elemento con la mayor urgencia, a todos los campamentos existentes en el país.
Es cierto
que debemos diferenciar entre quienes están asentados en zonas de
vulnerabilidad y los que viven en áreas aptas para la residencia definitiva.
