Lo que pretendía
ser un espaldarazo a las mujeres de cara al 8M terminó dando cuenta,
para las analistas consultadas, de la profunda desconexión entre el
Gobierno y las demandas ciudadanas.
Radio Diario U. de Chile
Lunes 2 de marzo 2020 19:02 hrs.
Marzo tuvo un comienzo difícil para
el Gobierno y lo que se suponía que fuera una jugada maestra terminó
siendo un ‘auto-golazo’. La promulgación en el Palacio de La Moneda de
la “Ley Gabriela”, iniciativa que amplía la tipificación del femicidio e
incorpora a este delito cualquier asesinato de una mujer por parte de
su pareja o ex pareja sin convivencia, pretendía ser el espaldarazo del
Ejecutivo a las mujeres del país de cara al venidero 8 de marzo.
Pero el acto para estrenar la
legislación inspirada en el caso de la joven Gabriela Alcaíno y su madre
-quienes fueron apuñaladas por el ex pololo de la primera en un crimen
que no fue calificado como femicidio-, terminó siendo un momento
incómodo para todos, a excepción de su protagonista.
La noticia la marcaron los dichos del presidente Sebastián Piñera,
quien desató una oleada de críticas producto de una reprochable frase
en la que relativizó la violencia estructural de la que son víctimas
miles de mujeres.
“No es solamente la voluntad de los hombres de abusar, sino que también la posición de las mujeres de ser abusadas”, dijo el jefe de Estado.